CURIOSIDADES Y EFEMÉRIDES.
 
En esta página intentaremos mostrar otro lado de Carlos de Haya, el lado bromista, el lado curioso. A través de algunos textos y algunas fotografías se verá como quiso intentar y descubrir otras especialidades distintas a la aviación propiamente dicha pero sin dejar de lado el volar, el cielo y el aire. Por ejemplo, su afición al paracaidismo, el afán de probar otros inventos como el planeador gaviota, o bien, volar con un globo aerostático y otras aficiones que nada tienen que ver con la aviación como pueden ser la cerámica, la pintura, la música.
Mandolina perteneciente a Carlos Haya desde que era cadete.
Dibujo a carboncillo hecho por Carlos de Haya en 1922 en África.
Cerámica de M. Aman realizada por Carlos de Haya en 1924 (22 años).
Oleo de su hermana Lolita pintado por Carlos de Haya en 1927.
Sello conmemorativo a Carlos de Haya.
Primera promoción de paracaidistas. Arriba (de izquierda a derecha): José Gamir Rubert, José Méndez Parada, Valeriano Turne Pérez Deseoane, Isidoro López de Haro, Gónzalez Marcos, Luis Rambaud Goma. Abajo (de izquierda a derecha): Ángel Chamorro García, Carlos de Haya González, Ángel Pastor Velasco, Rafael Gómez Jordana Souza, Arturo Álvarez Buylla.
Tetuán, 1927. El "Terrible" Tauler y yo con mi Napier 66.
Carlos de Haya pasando bajo el puente colgante de Bilbao (1926).
Invitación de la Aviación Alemana a un vuelo a Sudamérica en el Graff Zeppelin.
El grupo 22 de Tablada, escolta al Graff Zeppelin en su vuelo sobre la Baja Andalucia. A bordo, el Jefe de Gobierno Lerroux y tres ministros del gabinete.
Carlos de Haya con paracaídas en 1.927.
Carlos de Haya probando el planeador hidro "gaviota" construido por Cañete.
Reunión en el Hotel Ritz en 1.928. Sentados, en primera fila, de izquierda a derecha (X), Carlos Masquelet Lacaci -2º jefe del E.M.-, Manuel Nieves Couso -jefe del E.M.-, (X), Manuel Goded Llopis, (X), (X). Segunda fila: Senén Ordiales González, Manuel Iglesias Brage, Pío Fernández Mulero, José Pérez Pardo, Ángel Pastor Velasco, Ricardo Bellod Keller, (X), José Gámir Rubert, Félix Sampil Fernández de la Granda. Tercera fila: Cipriano Rodríguez Díaz, Alejandro Gómez Spencer, (X), (X), (X). Cuarta fila: (X), (X), Julio Ruiz de Alda Miguéleiz, Rafael Llorente Solá, (X), Carlos de Haya González, Francisco León Trejo, Martín Elviro Berdeguer, Francisco Fernández-Longoria González, (X), Ignacio Jiménez Martín. (Las X son sin identificar aún.)
Ascención libre como tripulante en globo esférico "Comandante Molas" con salida de Guadalajara y descenso en Benifar (Huesca) en 1.929. En la imagen se observa como aterrizó encima de un olivo, y la nota de puño y letra del propio Carlos de Haya que dice: "La toma de tierra "buena" con ayuda de un olivo protector."
Avión "Douglas", del Capitán Haya, que recibió el cariñoso nombre de "el Panadero".
Lanzando víveres y medicamentos para abastecer al Santuario, atados a las patas de los pavos para amortiguar la caída.
Anotaciones del Capitán Haya donde se ve que estudiaba la mejor forma de llevar a cabo los aprovisionamientos al Santuario.
Las Cifras del Santuario.
Avioneta monoplano Freüller. Según Gerald Howson, historiador británico especializado en la Guerra Civil Española, fue éste y no otro avión el utilizado por Carlos de Haya para trasladar a Gibraltar al escritor comunista húngaro Arthur Koestler, canjeado por la esposa de Haya.
Momento del choque del chirri del Capitán Carlos de Haya contra el chato del Teniente Viñals donde encontró la muerte.
Teniente Viñals
Pulsa sobre las fotografías para ampliarlas.

 

ORIGEN DEL EMBLEMA DE LA 1ª PROMOCIÓN DE INTENDENCIA DEL AIRE.

Durante el asedio al Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, el Capitán de Aviación
D. Carlos de Haya, verdadero ángel tutelar de los sitiados, realizó con distintos aviones, y muchas veces en las condiciones más adversas, cerca de 90 servicios aéreos de abastecimiento en socorro de los defensores. Por su abnegación, entrega a la misión y arrojo durante esos vuelos, en el transcurso de los cuales recibió numerosísimos impactos, se hizo acreedor de la máxima recompensa militar, la Cruz Laureada de San Fernando.

Los medios precarios de que se disponía en los inicios de la guerra, obligaban a agudizar el ingenio para hacer llegar con precisión y seguridad los suministros (tan necesarios, pero no tan abundantes como hubiera sido deseable), por la escasez de aviones que no se podían distraer de otras misiones de guerra, así como la insuficiencia de dispositivos de lanzamiento.
El mismo Capitán Haya, en su empeño de conseguir en el suministro al Santuario el mayor rendimiento de lo transportado, ideó un sistema que complementaba el máximo transporte de víveres con el mínimo de elementos y medicamentos necesarios para la seguridad de lo lanzado. Esta idea fué la de acomodar los envíos ligeros en cestos que, atados a las patas de pavos vivos, lograban un amortiguamiento en la caída con el aleteo de las aves, a la vez que hacia comestibles el "sistema de frenado de las caídas" empleado.
El Capitán Haya procedía del cuerpo de intendencia y, por ello, la 1ª Promoción de Intendencia del Aire, orgullosa de las hazañas de su antecesor y compañero de Cuerpo, queriendo honrarse en su recuerdo, adoptó como emblema de promoción el que os enseñamos, por lo peculiar de su origen y por lo conocido que es.

COMBATES CHATOS-FIATS.
El 20 de febrero de 1938 fue avisado el Capitán Carlos de Haya para incorporarse a un servicio de protección del frente y dando muestras de su gran compromiso y valor, partió hacia su base un día después de haber enterrado a su madre; así el 21 de febrero de 1938, después de comer tuvo que salir la Escuadrilla 11ª, 1-15 (Chatos) con un todavía afectado Carlos de Haya hacia la protección del frente.

Posteriormente, la acción que tuvo lugar ese día fue algún tiempo más tarde relatada de esta forma por sus adversarios: "Harían escasamente 30 minutos que despegó la escuadrilla cuando llegaron al campo dos coches con unos Sres. acompañados de un Capitán de E.M. que informaron ser una comisión de Supervisores. A la hora y cuarto del despegue la escuadrilla divisa a un avión solo y a relativamente baja altura, que venia en dirección al campo, sin el plano fijo vertical y sin timón de dirección. Un señor de la comisión alertó: "Avión sin cola, avión sin cola!". Con dificultades tomó tierra y el piloto Manuel Orozco Rovira contó que un Fiat chocó con él y no sabía que había ocurrido con él. Al día siguiente y por el Teniente de E.M. de la escuadrilla, nos enteramos, que, según la radio Nacionalista, en los combates de los Chatos y los Fiats habidos en las primeras horas de la tarde anterior, en un choque con un caza se había matado el Capitán D. Carlos de Haya González, donde se superaban en 50 el numero de aviones y había habido varias bajas de ambos bandos.
Un piloto de los Chatos se emocionó al oir que el Capitán Haya había fallecido, ya que él, había sido alumno del Capitán Haya en la Escuela de Mecánicos de Aviación y había sido un hombre que le había ayudado mucho, regalándole libros y volando con él en los entrenamientos, de vuelo sin visibilidad, en los atardeceres del campo de Alcalá de Henares."

 

CARLOS DE HAYA, ADMIRADO POR SUS SUPERIORES.
El Comandante Ramón Franco, en 1.929, pide a Carlos de Haya que pilote un avión para una prueba de un vuelo de larga duración. Los méritos del joven Carlos de Haya, a pesar de su juventud, y sobre todo su experiencia en el vuelo nocturno son más que suficientes para que su opinión, destreza y cualidades sean tenidas en cuenta por el comandante, como puede deducirse del siguiente fragmento del libro "Águilas y Garras" del propio Comandante Franco.

"Aprovechando la luna de mayo quiero hacer un vuelo de prueba y resistencia, y cargando el "Dornier 15" con 3.600 litos de combustible, yendo tripudado por Carlos Haya, piloto de grandes méritos y especialista en vuelos nocturnos, el mecánico Madariaga y yo, después de un fácil despegue, a las dos de la tarde comenzamos el vuelo, que duró hasta las diez de la mañana del día siguiente, hora en que amerizamos con unos veinte litros de gasolina.

Aunque el Observatorio no lo había previsto, desde las doce de la noche hasta las diez de la mañana, la lluvia fué torrencial y a lo largo de toda la costa, entre Barcelona y Cartagena, haciéndose el vuelo muy duro y siendo una gran prueba para nuestros motores "Hispano", que, a pesar de la gran cantidad de agua en la que estábamos envueltos, no dieron un solo fallo en todo el vuelo.

Este lo hicimos recorriendo varias veces la costa entre Los Alcázares y Barcelona y entre los Alcázares y Alicante, a una media de 150 kilómetros, y, ya a última hora, dando vueltas al Mar Menor, pues con la mala visibilidad producida por la lluvia torrencial, el vuelo se hacía peligroso. Terminamos aquél dando diez y seis vueltas a todo el contorno del Mar Menor.

Una vez terminado este vuelo de veinte horas, en que me ayudaron grandemente las excepcionales condiciones de Carlos Haya, hice colocar en el avión más depósitos, hasta completar 4.150 litros de cabida de combustible, lo que ampliaba la duración del vuelo a veintitrés o veinticuatro horas, y el radio de acción pasaba de 3.500 kilómetros."

 

RUIZ DE ALDA LE OFRECE LA POLÍTICA.
A Julio Ruiz de Alda, copiloto durante más de diez mil km. del Dornier Plus Ultra y triunviro de la falange, que pocos meses antes de la sublevación militar del 18 de julio lo invita a dedicarse a la política, Haya le responde que por nada del mundo abandonaría su profesión de aviador.

 

HORAS DE VUELO DE CARLOS DE HAYA.
Antes del estallido de la Guerra Civil Española el 18 de julio de 1.936, Carlos de Haya era el piloto con más horas de vuelo en España, con 2.425 horas.

Realizó desde el 18 de julio del 1.936 hasta el 21 de febrero de 1.938 (fecha de su muerte) 760 horas de vuelo, haciendo un total de 3.127 horas, lo que convierte a Carlos de Haya en ese momento, en el piloto con más horas de vuelo.

 

 

Hasta 18/07/1936

Desde 18/07/1936 a 21/02/1938

Total hasta 21/02/1938

Horas de Vuelo

2425

760

3127



SERVICIOS AL SANTUARIO.
Durante el asedio al Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, el Capitán de Aviación D. Carlos de Haya, verdadero ángel tutelar de los sitiados, realizó con distintos distintos aviones, y muchas veces en las condiciones más adversas, cerca de 90 servicios aereos, que sumaban 144 horas y 23 minutos, con caracter voluntario y fuera de servicio (el 95% de estos sin escolta y el 70% nocturnos), de abastecimiento en socorro de los defensores.

Los medios precarios de que se disponía en los inicios de la guerra, obligaban a agudizar el ingenio para hacer llegar con precisión y seguridad los suministros (tan necesarios, pero no tan abundantes como hubiera sido deseable), por la escasez de aviones que no se podían distraer de otras misiones de guerra, así como la insuficiencia de dispositivos de lanzamiento.

El mismo Capitán Haya, en su empeño de conseguir en el suministro al Santuario el mayor rendimiento de lo transportado, idió un sistema que complementaba el máximo transporte de víveres con el mínimo de elementos y medicamentos necesarios para la seguridad de lo lanzado. Esta idea fué la de acomodar los envíos ligeros en cestos que, atados a las patas de pavos vivos, lograban un amortiguamiento en la caída con el aleteo de las aves, a la vez que hacía comestibles el "sistema de frenado de las caídas" empleado.

Como anécdota a estos servicios al Santuario, se puede añadir que en ocasiones llegaba con más de 40 impactos en el fuselaje e incluso un día llegó con un agujero de 57 cm.

Otra anécdota fue el apodo que recibió el Capitán Haya y su avión por los chiquillos del Santuario que con alegría gritaban "Llega El Panadero" cada vez que reconocían su avión por el horizonte, que también les traía tebeos comprados por el mecánico Jarén.

30 de diciembre de 1936

2 viajes, 3h y 15m.

31 de diciembre de 1936

4 viajes, 4h y 58m.

1 de enero 1937

1 viaje, 1h y 45m.

18 de enero de 1937

4 viajes, 3h y 12m.

19 de enero de 1937

4 viajes, 4h y 23m. (todos nocturnos)

9 de febrero de 1937

3 viajes, 6h y 10m.

TOTAL

86 servicios voluntarios, 144h y 23m.



En esta tabla se puede ver un extracto del libro de vuelo del Capitán Haya. Algunos días realizaba 4 vuelos, que suponían casi las 5 horas de vuelo. Un día en 3 servicios nocturnos, hizo 6h y 10m de vuelo. Algunos de los vuelos, como los del 31 de diciembre, tuvieron que ser abortados por el mal tiempo.  En el siguiente enlace se puede ver una tabla con todos los datos e incidencias de los servicios de aprovisionamiento y bombardeos a los sitiadores del Santuario.

Tabla con los servicios al santuario (Haga click para ver la tabla)


MAS PAN. TORPEDOS APRETADOS CON PIES.
Aunque parezca mentira, el pan era difícil de suministrar. Su excesivo volumen en relación con el peso, reducía hasta un 25 por 100 la capacidad de carga de cada avión "panadero". Ante la necesidad de grasas y proteínas no debía sacrificarse, por ejemplo, una determinada cantidad de ellas por la mitad en peso, de pan. Convenía que cada avión de suministro volcase sobre el Santuario la mayor cantidad de comestibles, siempre que éstos tuviesen los elementos nutritivos suficientes. Para aliviar esta dificultad ideó Carlos de Haya colocar a los trimotores Savoia una especia de torpedos laterales debajo de los planos en su unión con el fuselaje, que daban cabida a ciento treinta y cinco kilos de pan, colocadas las libretas sin prensado alguno y a su volumen natural. Como "Astra" siempre estaba vigilante para acrecer como fuera el rendimiento de los viajes, perfeccionó aún más la idea del piloto: hizo introducir a uno de sus ayudantes en los huecos de los torpedos y prensar el pan hasta el máximo, con los pies convenientemente metidos en sacos limpios. Así, cada uno de ambos huecos admitía sesenta y siete kilos más de panes a granel que si fueran envasados.
Tan angustiosa llegó a ser en ciertos momentos la necesidad de pan y tales las peticiones de urgencia del capitán Cortés, que Haya hizo muchísimos viajes sólo para el suministro exclusivo de tan preciado comestible. Su famoso "Douglas 42-1", al que con gracejo titularon los chiquillos de los sitiados con el sobrenombre de "el panadero", hizo, cuando menos, catorce servicios directos arrojando un total de 12.384 kilos. Día hubo en que dicho trimotor fue cuatro veces consecutivas a suministrar pan.

LADRIDOS, SALTOS Y PIRUETAS ANUNCIABAN LA LLEGADA DEL SOCORRO AEREO.
Daba igual el punto de partida para el instinto de los perros que habitaban con sus dueños en el campamento, perros que, con sus ladridos, saltos y piruetas, acertaban a anunciar la llegada del socorro aéreo. Aparte de otros varios, yo quiero dar noticia aquí de dos. El llamado "Terry", del guardia Jesús Aranda Malaguilla, y el del cabo Jesús Millán Bracero. Aquél era un animal fuera de serie que ayudaba eficazmente a los hombres en la recogida de los suministros y hasta en los de pan se apropiaba de un panecillo, sólo uno. Dos veces fue herido en la defensa, razón por la cual Aranda Malaguilla de entonces, en cuanto el perro oía la corneta, marchaba solo hacia la parte alta del Santuario para recibir asistencia facultativa del médico.
El del cabo Millán, cruzado de lobo como el anterior, tenía cualidades parecidas y auxilió también a su amo y a los compañeros de su amo en partidas de caza para acrecer con conejos de monte el siempre escaso yantar. Presentía los ataques republicanos o la presencia cercana de un enemigo con una extraña emisión de aullidos que ponía rápidamente en guardia a los civiles. Murió descabezado por un obús y fue enterrado con gran sentimiento por los defensores del sector correspondiente sobre la calzada que subía a la ermita y muy cerca de Casa Jaén.  Estos dos perros y el hijo de un guardia especializado en la observación, eran los heraldos seguros de la llegada de los aviones nacionales.
¡Con qué renovada emoción los veían acercarse por los caminos aéreos del sur los sitiados anhelantes! Allí estaba, sí, el más conocido de todos, el "Douglas" de Haya, con su gallarda estructura contenida apenas en un minúsculo punto negro que se agrandaba sin cesar. Poco a poco, precisábanse sus contornos por el lado derecho de Lugar Nuevo. Era el "panadero".

(Página 175, El cerro de los héroes de Julio de Urrutia)



PRIMEROS DIAS DE GUERRA.
El 18 de julio de 1936, estallaba la Guerra Civil Española, encontrándose el Capitán en Málaga (zona republicana),  donde su mujer acababa de dar a luz gemelos, coge un barco de carga en el puerto de Málaga (el "Navemar"), parando frente a las playas de Chipiona, alcanzando la costa a nado, se entrega a las autoridades y vuela desde Jerez a Sevilla en la avioneta de un amigo donde se pone a disposición de Queipo de Llano.

Días más tarde será, su mujer será hecha prisionera, privándola de estar con sus hijos gemelos recién nacidos, permaneciendo en Málaga hasta la huida del gobernador republicano que se la llevará en su coche con él a Valencia por la carretera de la Costa de Almería y entregándola a Galarza, permaneciendo prisionera hasta su canje por el periodista húngaro Arthur Koestler, que fue llevado por el propio Carlos de Haya en avioneta desde Sevilla hasta Algeciras, mientras su mujer desembarcaba en Gibraltar desde Valencia. Fue posible este canje gracias a la intervención de la Cruz Roja.

He aquí en la siguiente tabla las horas de vuelo de los primeros servicios de guerra del Capitán Haya tras su paso a Sevilla (zona de los sublevados).

22 de julio de 19366h 18m
25 de julio de 19365h 45m

26 de julio de 1936

4h 55m

27 de julio de 1936

5h 23m

28 de julio de 1936

7h 47m

29 de julio de 1936

4h 32m

30 de julio de 1936

9h 14m

31 de julio de 1936

6h 27m

TOTAL HORAS (PRIMEROS 10 DÍAS DE SERVICIOS)

50h 21m



TÍTULOS OBTENIDOS POR CARLOS DE HAYA.
1921Alférez de Intendencia. Segundo de su promoción.
1925Piloto
1926Piloto de Hidros
1926Utiliza el Radiogoniómetro
1927Curso de Navegación sin visibilidad
1927Título de Radiotelegrafista de 1ª
1927Profesor en la Escuela de Mecánicos
1927Curso de Paracaidista
1928Observador de Aeroplanos
1929Ascención libre como tripulante en un globo esférico
1930Tres records mundiales
1930Vuelo Sevilla Bata
1931Profesor de Vuelo sin visibilidad
1934Secretario Técnico de Aviación (Nombrado por Director General de Aeronáutica General Goded)
ALGUNAS OPINIONES SOBRE CARLOS DE HAYA.
Opinión de Emilio Herrera (Presidente en el exilio de la República):
"Pocas veces un oficial del Arma de aviación puede superarse a si mismo en el cumplimiento de su deber como el citado Capitán Haya." (revista A y A. marzo nº 579, 1989)

Opinión de Mendiola(Piloto republicano):
"En Tablada fui destinado a la escuadrilla de Vara de Rey. Allí conocí al teniente D. Carlos de Haya González, mi instructor de vuelo sin visibilidad. Sentía por aquel oficial verdadero cariño y admiración." (revista Aeroplano, nº 17)

Opinión de Ramón Franco (Unido al bando sublevado a pesar de sus ideas republicanas):
"... yendo tripulado por Carlos de Haya, piloto de grandes méritos y especialista en vuelos nocturnos..." "Una vez terminado este vuelo de veinte horas, en que me ayudaron grandemente las excepcionales condiciones de Carlos de Haya..." (Águilas y Garras, Comandante Franco)

Opinión de José Jové (Piloto republicano):
"... nos notificó la muerte de D. carlos Haya, y se dio cuenta de que me afectaba mucho, pues según él se me humedecieron los ojos, y que era muy sentimental, le dije que, cuando en los años 30 al 33 todos los de Aviación éramos una familia, Haya era profesor de la escuela de Mecánicos de Aviación, me había ayudado mucho, me regaló unos libros de dicha Escuela, (que aún conservo) y había volado mucho con él en los vuelos de entrenamiento, de vuelo sin visibilidad, en los atardeceres del campo de A. de Henares." (Libro de José Jové)

Opinión de Felix Igunza (Piloto Republicano):
"Recuerda a alguno de los alumnos que volaban con Carlos Haya, que eran generalmente más antiguos que él, como el comandante Botana, que era cojo. Haya venía a volar a Cuatro Vientos e Igunza era su mecánico fijo, haciendo muchos vuelos y viajes con el piloto. Los alumnos se turnaban contínuamente, "bajaba uno y subía otro", con lo cual volaba muchísimo, no paraba; según sus apasionados comentarios "era el mejor aviador de España." (Revista Aeroplano, Año 2004, nº 22)

Opinión de Lacalle (Piloto republicano):
"Me limitaré a reproducir uno solo, pero sacado de un libro escrito por uno de sus enemigos. Dice Andrés García Lacalle, destacado piloto gubernamental y jefe de caza de la aviación republicana durante la guerra: "El Capitán Haya era, según mi opinión, el piloto más completo que tenía la aviación franquista y por quien sentía respeto y admiración. Personalmente le había visitado en Bilbao, en su casa de la Gran Vía, solicitando su consejo referente a la conveniencia o no de hacerme piloto civil, para después pasar a efectuar el curso de piloto militar. Y digo que era el más completo piloto porque dominaba todas las especialidades teóricas y prácticas."

Opinión de Queipo del Llano (Teniente General Nacional):
"Aquel hombre bravo entre los bravos; aquel hombre bueno y modesto que fue el aviador extraordinario Capitán Haya." (libro de Queipo del Llano)

Opinión de A. Kindelán (General y Jefe de los Servicios del Aire Nacional):
"Simbolizaré en tres nombres los héroes de este período: Morato, Haya y Vázquez."

Opinión de Ruggero Bonomi (Piloto Aviación Legionaria Italiana):
"Capitán piloto español Haya. Magnífico combatiente este Capitán Haya,... porque el Capitán Haya hace de todo, ... transporta tropas, reabastece a los sitiados, tira periódicos de propaganda, habilísimo piloto, ferviente patriota." (libro de Ruggero Bonomi)

Opinión de Serguiei Abrósov (Historiador ruso):
La batalla de Teruel
Páginas 207-208
Según declaración de los pilotos republicanos en el combate fueron derribados 6 Messerschmitt y 4 Fiat. En territorio republicano fueron hallados varios Fiat: uno con el piloto español muerto, el capitán Carosaya, conocido como el mejor piloto de España; el piloto del otro – piloto italiano, al ser arrestado opuso resistencia y fue muerto; el piloto italiano del tercer avión fue hecho prisionero.

El derribado en este combate “capitán Carosaya”, se llamaba en realidad Carlos de Haya González. En realidad era uno de los más conocidos pilotos de España, que hizo mucho para el devenir de las fuerzas aéreas franquistas. En realidad no volaba con mucha frecuencia en aviones de caza, algunas veces intervenía en el papel de piloto personal de Franco. En resumen, González tuvo tiempo de realizar 760 vuelos de guerra, fundamentalmente en el Breguet XIX, el S.M. 81 y el DC-2, y alcanzó 2.245 horas de vuelo, resultado no superado en la guerra civil. Antes de su muerte volaba en el Grupo 23 “As de Bastos” italiano. Precisamente el avión del capitán Carlos González colisionó en este combate con un I-15.
(70) Expediente nº 49. Diario de las acciones bélicas de la aviación del ejército republicano, 1.1.38 – 31.12.38
(*) Leningradenses en España, 1989
(92) Leningrado 198
Traducido y enviado personalmente por José María Bravo (As de la aviación republicana) el 7/11/2009.

Opinión de Capitán Cortés (Defensor de Santa María de la Cabeza, nunca llegaron a conocerse):
"Nuestra felicitación más entusiasta a ese gran valor del Capitán Haya que en cuantos momentos de angustia lo adivinabamos en el aire, viendolo lleno de desprendimiento acudir a nuestro auxilio y nuestra más sincera gratitud y el vivo deseo de que sus familiares que según noticias se encontraban en Málaga, gocen la alegría de verle a su lado" (libro La Epopeya del Silencio de J.P. Cortés Camacho)

Extracto de la concesión de la Laureada:
"Por cumplir servicios que habrían agotado, no ya a un piloto si no a varios." Murió a los 36 años, el día 21 de febrero de 1938 a las 11 horas. Veinticuatro horas después de asistir al entierro de su madre, por salvar a un compañero al que perseguían.

 

Toda esta información ha sido obtenida de los siguientes escritos, libros y enciclopedias:
-Enciclopedia Espasa-Calpe
-El cerro de los héroes. Julio de Urrutia.
-Revista de historia Aeronáutica (Octubre 1989 nº7 / Noviembre 1990 nº8) R. de Madariaga.
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